Elementos del fraude corporativo.

¿Qué elementos componen el fraude?

Tema: Fraude Corporativo.


OPORTUNIDAD: La percepción de la oportunidad y la forma de ocultar el fraude está generalmente generada por la empresa, corporación o compañía.
Un ambiente corporativo carente de control o gobierno es el principal motivador para un perpetrador, dado que encuentra las facilidades para cometer el fraude y esconderlo. Igualmente, diferentes circunstancias como la ausencia de estrictos controles, controles ineficientes o la inhabilidad gerencial son la puerta hacia la comisión de los fraudes. Es decir, la oportunidad la ofrece la empresa y es tomada por el perpetrador para cometer el fraude. En muchos casos, el perpetrador no tiene la intención de cometer un acto indebido, pero encuentra que la empresa no tiene los planes o programas de contingencias básicos para proteger los activos y recursos de la misma y toma ventaja de la situación de vulnerabilidad frente al fraude.
Las oportunidades más comunes que se presentan en una empresa para la comisión de fraude son:
 Inexistencia de controles que prevengan o detecten comportamiento fraudulento. No existe un programa específico antifraude. No se incluye el fraude como uno de los riesgos inherentes en la organización.
 Inhabilidad para juzgar la calidad del desempeño. (Evaluaciones de desempeño) La empresa no ha diseñado un programa para evaluar el desempeño de los empleados, los salarios, las habilidades y todo lo que esté relacionado con el talento humano. No se incluye la prevención de fraude en los manuales de desempeño.
 Perpetradores no son castigados o disciplinados (Reglamento Interno de Trabajo) La comisión de fraude como otros comportamientos no éticos relacionados no están comprendidos en el reglamento interno de trabajo ni sus respectivas sanciones.
 No hay Gobierno Corporativo Estructurado (Código de Ética) La Junta Directiva, la gerencia y la administración no consideran el fraude como una amenaza o riesgo que pueda afectar sustancialmente el negocio. Igualmente, la carencia del gobierno corporativo conlleva a la comisión de los delitos de cuello blanco, los cuales acarrean más pérdidas.
 Incapacidad de controlar o accesar a la información en poder de perpetrador. La organización ha permitido que el perpetrador use la tecnocracia como mecanismo de defensa para evitar a toda costa el acceso a la información que maneja. Por ejemplo, el acceso al escritorio o lugar físico de las labores, el computador y los sistemas de información que se encuentran dentro de las instalaciones de la empresa no pueden ser intervenidas sin la autorización del empleado.
 Ignorancia, apatía o incapacidad (Edad, lenguaje o vulnerabilidad) No existe una actitud férrea y explícita sobre el fraude y demás delitos económicos en la organización. No hay credibilidad sobre los procesos anti fraude y existe apatía por la ineficiencia del sistema jurídico que no castiga ejemplarmente a los perpetradores de poca monta, como las irrisorias penas para los perpetradores de cuello blanco.
 Inexistencia de Auditoria o el proceso de Auditoria es obsoleto, lo que conlleva a que el fraude no esté contemplado como uno de los riesgos de mayor envergadura en la organización.

Incentivo, Presión o Necesidad son aquellos factores internos que hacen parte del diario vivir del empleado. Dichos factores, que generalmente son escondidos y le generan al perpetrador una vida segmentada entre lo que a diario se visualiza en la empresa o se conoce sobre él y lo que está oculto en su vida personal que no puede ser revelado. Personas de confianza se convierten en violadores o criminales cuando teniendo un problema financiero o de comportamiento que no es compartible, son conscientes que este problema puede ser resuelto en secreto por medio de la violación de la confianza financiera ajustando sus concepciones sobre la moral y la ética para justificar su comportamiento. Sin embargo, la presión creada por la empresa es otro factor que estimula la comisión del fraude. Por ejemplo, el cumplimiento de metas descontextualizadas de la realidad económica de la organización, las compensaciones a través de logros financieros, la inestabilidad económica del sector o incluso de la región en la cual la corporación se ubica, o un mercado altamente competitivo pero ineficaz y poco ético. Mientras mayor sea el incentivo o la presión, mayor será la probabilidad de que el empleado racionalice la comisión de un fraude
Incentivo o Necesidad por parte del empleado
 Cargas financieras desfasadas
 Alto nivel de deudas personales
 Crédito financiero pobre o cerrado
 Quiebras económicas personales
 Extravagante estilo de vida
 Relaciones familiares disfuncionales
 Comportamientos desbordados
 Adicciones en general
 Vida segmentada
 Codicia

Presión creada por la empresa:
 Metas laborales desmedidas
 Compensaciones labores basadas en logros
 Incertidumbre en la estabilidad laboral
 Malas relaciones laborales
 Violación de los pactos laborales o contractuales
 Quiebras del negocio

Racionalización o Justificación es la tercera parte del triángulo del fraude, en el cual la gran mayoría de los defraudadores no tienen un pasado criminal o al menos no se conoce sus anteriores andanzas. Ellos se ven a sí mismos como gente ordinaria y honesta que están pasando por un mal momento o una situación crítica en sus vidas. De ahí que el perpetrador justifica el crimen y los acepta como parte de la solución a su problema. Él o ella no se considera un criminal por qué considera que devolverá el dinero tomado como un préstamo o que lo robado es parte de su compensación. Las racionalizaciones más comunes que son usadas por los defraudadores son:

Yo solo estaba tomando prestado el dinero
Yo estaba a cargo del dinero
Yo tuve que robar para ayudar a mi familia
Yo estaba mal pagado con respecto al cargo o a mis compañeros de trabajo
Mi empleador es totalmente deshonesto, por lo tanto él se merece lo que yo hice.
Así las cosas, los involucrados en un fraude son capaces de racionalizar la ejecución y el desenlace, dado que ellos están dispuestos y tienen en carácter para hacerlo. También, el delincuente tiene una actitud escasa de ética y moral con la cual culpa a los demás y en especial a la organización por la situación que actualmente atraviesa. Sin embargo, algunos empleados que no han cometido fraude en el pasado pueden hacerlo hoy por que la presión creada por la empresa lo empuja a cumplir con las metas o presupuestos. Estos son algunos de los ejemplos más comunes:

 Incoherencia salarial con respecto a los mismos cargos
 Recarga laboral
 Concentración de actividades en el mismo empleado
 Exceso de confianza en el empleado
 Resentimiento laboral
 Poco conocimiento del empleado
 Carrera profesional interrumpida



 

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